La juventud en el proyecto europeo.

 

Para inaugurar el proyecto realizamos un debate en la Universidad de Cantabria para introducir el concepto del proyecto y para marcar las pautas a seguir durante el resto del mismo.

 

En el debate participaron jóvenes de seis países europeos: Alemania, España, Francia, Italia, Polonia y Rumanía. Dada la diversidad, el idioma principal usado para debatir fue el inglés con algunas intervenciones en español.

 

El debate comenzó enfatizando el papel de las mujeres europeas en el activismo político y su infrarrepresentación institucional, así como la importancia de que las personas que realizan una movilidad, por estudios o trabajo, se integren en el entorno local.

Para finalizar con la introducción se lanzó la pregunta “¿Votaste en las anteriores elecciones europeas?” La respuesta fue escasa, debido a que la mayoría no tenían edad legal para votar, o los que habían votado, no se acordaban de cuándo había sido o a qué opción política habían votado.

 

Después de la introducción el moderador comenzó el debate con la pregunta: “¿Qué significa el programa ERASMUS para vosotros?” Aunque para algunos sólo era una oportunidad de estudios o de vivir en el extranjero, la gran mayoría coincidía en que es una experiencia personal enriquecedora y que cambia su forma de conocer nuevas culturas y puntos de vista. La frase que mejor consigue resumir el sentimiento es “Es una experiencia única para ver la vida con diferentes colores”.

 

La siguiente pregunta fue: “¿Cuál es la conexión entre el programa Erasmus y la Unión Europea?”. En general el consenso fue que el futuro de la Unión Europea va más allá de la integración económica, sino que subyace de una unión de culturas heterogéneas donde gracias al programa educativo  las personas de países completamente distintos pueden convivir en consonancia con el lema principal “Unidos en la diversidad”.

 

Aprovechando ese sentimiento de unión de culturas el moderador introduce la pregunta “¿Crees que hay racismo en la Unión Europea?” Este punto es en el que empiezan a aparecer puntos de vista más diferentes, influenciados por la situación política y económica de los países de origen de cada participante.

Los miembros de países más “privilegiados” como Alemania y Francia tienen una perspectiva diferente a las representantes de Polonia y Rumanía. Por un lado tratan el tema de los estereotipos y cómo algunos de ellos fomentan el racismo. Por otro lado afirman que gracias a la movilidad que permite el espacio Schengen estas barreras emocionales se reducen y que la beca Erasmus facilita mucho más el proceso de movilidad.

La discusión deriva en el desconocimiento que hay sobre lo que hace la Unión Europea y en los movimientos extremistas que generan miedo y desconfianza en los ciudadanos y se señala al Brexit como ejemplo. También se hace referencia a problemas como la fuga de cerebros.

El debate giró hacia lo emocional y se realizó la pregunta “¿Te sientes más europeo en Santander?” El sentimiento es que sí pero por el hecho de convivir cada día con otros estudiantes europeos, y no por la ciudad ni la comunidad. Comentan que el mismo sentimiento lo han tenido en otras experiencias en el extranjero donde han compartido tiempo y vivencias con otros europeos.

Además valoran muy positivamente la implicación de ESN Santander a la hora de facilitar la integración de los estudiantes de intercambio y creen que las instituciones deberían involucrarse más porque tienden a olvidarse de este colectivo.

 

A la pregunta “¿Ha cambiado vuestra visión de lo que es la Unión Europea desde que estás de Erasmus?” una persona comenta que no, porque ha viajado mucho por europa pero varias le responden que para ellos si porque no es lo mismo viajar que residir en un país y que les encanta que se pueda ser tan diferente y al mismo tiempo tener tantas cosas en común.

 

El debate prosigue con “¿Cómo creeis que se ve Europa desde vuestro país?” y se convierte en el punto que más discrepancias genera.

Hay mucho pesimismo en cuanto al futuro de la Unión Europea, el Brexit ha generado un movimiento populista en otros países que parece que sigue las mismas líneas sobre la cesión de poderes y soberanía. También se critica que los políticos usan el populismo para manipular a la población y que los ciudadanos no tendrían que poner en duda si les están dando datos reales y objetivos.

Sin embargo, se termina hablando de lo positivo que es que haya diversidad de sistemas políticos y de lo importante que es encontrar un equilibrio entre promocionar la cultura propia sin dañar las otras.

 

Para cerrar el debate y la jornada se pregunta sobre la intención de voto en las próximas elecciones europeas de 2019. La respuesta es unánime. Todos van a votar, y además muestran un claro sentimiento de responsabilidad a la hora de ejercer su derecho y de informarse primero de los partidos y programas políticos que se presentan antes de tomar la decisión.