El futuro de la juventud en la Unión Europea 

Quizás es mejor preguntar ¿hasta dónde interesa que exista una identidad europea? En este momento de explosiones y desviaciones, en el que asistimos como espectadores pasivos a una desesperada carrera para reinventar ilusorias comunidades étnicas y religiosas, identidades nacionales exclusivas y excluyentes y mutaciones sectarias y extremistas ¿tiene sentido seguir insistiendo en una identidad europea?

La identidad, una de estas palabras de éxito en tertulias y debates públicos, es un recurso impreciso que permite resumir tensiones entre unidad y diversidad en nuestras sociedades. La identidad surge en todos los discursos, y en nombre de la identidad se justifica un sinfín de acciones y reacciones, se forman rupturas y fragmentan pertenencias. Es un concepto vago si no lo acompañamos de un adjetivo, identidad cultural, identidad étnica, identidad nacional. Y la discusión sobre la identidad europea ha seguido los pasos de la identidad nacional: una bandera, un himno y sobre todo una amenaza externa.

El origen y la razón de ser de la idea de Europa radican en el rechazo de las atrocidades que se habían cometido en nombre de una identidad nacional. Dejemos esta idea de identidad única, arma letal, y busquemos de qué manera podemos sentirnos solidarios con un proceso y parte de un proyecto. Un proyecto identitario no es un punto final o un estado fijo, sino una tensión entre identificaciones, desidentificaciones y contra-identificaciones, siempre en proceso, que se alejan en vez de llegar a un objetivo. Este campo de tensión, donde se elaboran y se definen las identidades, tiene múltiples dimensiones de las cuales destacamos tres: la dimensión funcional, la relacional y la ideal.

En la entrevista radiofónica de CEUC en la onda, tuvimos una charla bastante extendida sobre la identidad europea, sobre que significa una movilidad Erasmus y como se siente ser un estudiante Erasmus en Santander. Como funciona el sistema de integración de los estudiantes europeos en Santander y como al final llegas a sentir que formas parte de una familia.

La globalización ha llegado a un cierto punto donde ya no estamos hablando de una nacionalidad si no de un mundo sin barreras en que la información puede llegar de África del Sur a España en dos segundos. Cómo la información es mucho más diferente cuando conoces una persona y no cómo esta presentada en tu país.

Hemos estado hablando sobre los estereotipos y el futuro de la Unión Europea desde el punto de vista de unos estudiantes que han estado en contacto con otros países y otras culturas.

En ideas concretas hemos llegado al hecho que la juventud es un recurso muy importante. Nos hemos planteado si Erasmus tiene algo negativo. Pero parece que no hemos encontrado nada negativo.

Hemos hablado sobre el respecto, la tolerancia y la diversidad, una charla muy interesante que podía continuar mucho más, que se tiene que invertir mucho en la educación, que la Unión Europea debería invertir más en la fusión de las culturas. Tenemos muchas cosas en común y que al final no somos muy diferentes.

Escucha el debate completo aqui: https://goo.gl/MofbCg